Después de casi dos meses con 2000 piezas encima de la mesa del comedor, por fin hemos terminado el puzle regalo de Sandra e Iván.
Ha sido bastante complicado, creo que lo hicieron aposta para acabar con nuestra paciencia, y la verdad es que a ratos casi lo conseguía, pero no, no ha sido así.
Pieza a pieza y después de subsanar varios errores, por fin hemos visto nuestra foto al completo.
Ahí tenéis la prueba. ¿A que es una chulada?
Rosabel y César.